lunes, 12 de mayo de 2014

Nuevas Ilusiones

"Nuevas Ilusiones" es un tema del que estoy particularmente satisfecho en el plano musical. Compuesto hace algo más de 2 años su proceso fue algo diferente a los restantes temas del disco "Retazos", pues la melodía surgió de una forma bien clara y apenas ha tenido transformación. 
En aquel momento estaba muy metido en la música de bandas sonoras para mi espectáculo "Un Piano de Cine" y muy dedicado a interpretar algunas piezas del maestro Ennio Morricone. Sus temas para mí se definen a través de una melodía clara y en ocasiones delicada, casi con pocas notas para contar mucho, llevando el peso la interpretación en aras de la máxima expresión musical. Sé que conscientemente con "Nuevas Ilusiones" pretendía emular al maestro, como poco aproximarme a esa expresión. Y musicalmente me surgió esa melodía muy definida, casi típica que me conllevó más de un quebradero de cabeza intentando adivinar si había copiado inconscientemente alguna melodía existente. Sin embargo no dí con melodía similar. Y es que en la música, si no está todo inventado, sí se recorren parajes conocidos de sobra en forma de progresión de acordes e intervalos melódicos que nos sugieren una familiaridad o un déjà vú musical. 
Otra cosa es lo que sucede con el motivo extra  musical, el recurrente - por mi preferido - leivmotiv. Al igual que en el concepto general del disco "Retazos" - que siempre he defendido como momentos musicales biográficos, "Nuevas Ilusiones" fue compuesto bajo una influencia que me llegó tras conocer a una persona, hecho que me trajo... nuevas ilusiones. Cualquier nuevo conocimiento lo tramitamos con esas ilusiones de conocer más y disfrutar de la experiencia con diferentes sensaciones según el tipo de encuentro. En este caso la melodía reflejaba una cierta ternura, optimismo e ilusión. Y digo reflejaba porque este tema es el único del disco que ha permutado en su motivo extra-musical, mientras que el resto de "Retazos" conserva intacta la sensación que tuve al componerlos. De hecho "Nuevas Ilusiones" solía recientemente presentarla con un subtitulo, una dedicación sincera hacia esa persona.
Ahora el tema se ha tornado gris y triste, bañado en su segunda parte musical con la traición y su subtitulo bien pudiera ser "Nuevas Ilusiones... falsas". No me supone ningún problema tocarlo en directo puesto que es uno de mis preferidos y sobre todo porque siempre he apartado de mí el rencor. Lo curioso para mí es ese poder de la música - sobre todo si hablamos de música descriptiva- en la que una misma melodía puede significar un sentimiento u otro totalmente contrario según cada persona y en ese caso según su propio compositor e intérprete.
Y como siempre me he considerado una especie de "cantautor" sin palabras (hablan mis manos a través del piano), en esta ocasión he querido que hable el gran poeta Gustavo Adolfo Bécquer a través de su Rima XXXIII, pues considerándome un hombre del romanticismo, Bécquer, al igual que muchos artistas del movimiento romántico, no sólo escribía al amor esperanzado sino también al desengaño y el dolor. 

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