domingo, 13 de mayo de 2012

¿Qué tipo de pianista soy?


Aunque lleve con Musikeando casi 4 años y con posts dedicados a la música en general y a la gestión cultural, mi actividad como pianista se ha intensificado en los últimos años y con ello las sensaciones, reflexiones y sentimientos en torno a "mi" instrumento. Por eso me apetecía dedicar un blog enteramente a mi actividad pianística y todo lo que le rodea y conlleva.... así, como algunos que me seguís sabéis, encontraréis reflexiones sobre como me inicié en el piano, huyendo de la biografía típica y buscando ante todo el aspecto quizás más metafísico pero sin olvidar adecuadas dosis de pragmatismo. Puede parecer contradictorio pero a parte de que mi persona tiende hacia el Humanismo soy también carne del Romanticismo, y éste estaba lleno de contradicciones.
Os hablaré ante todo del significado que para mí tiene el músico en la sociedad, siguiendo un poco en la línea de mis dos últimos artículos publicados en  Musikeando  , pero centrándome mucho más en mi experiencia directa.

Entre mis meditaciones y autoreflexiones musicales en ocasiones me pregunto: ¿soy un pianista de blues?, o ¿pianista de jazz? o ¿de música popular?. Quizás me acerque algo a esos géneros y estilos. Si que tengo claro que no vengo de la tradición mal llamada "clásica", quizás por el simple hecho de no haber pisado un Conservatorio. Pero aún así es demasiado simple encasillarme en un estilo; tan sólo busco de forma natural el mío propio, el que uno va curtiendo e intentando desplegar con todos sus recursos para llegar al fin de la música: comunicar con ella. No, realmente no me considero un pianista de jazz, aunque me guste tocar grandes standard's de jazz. Tampoco me considero un pianista de Blues aunque el feeling que nos otorga el blues pienso que está dentro de mí de alguna manera y toco temas muy representivos de él. Y aunque no haya pasado por conservatorio me gusta en mi intimidad dedicarme a tocar algo de Bach y piezas de piano clásicas. 

Como muchos músicos sensatos me gusta huir de las etiquetas, de encasillarme. El arte es tan vasto que no sabe de fronteras. Un artista está en constante evolución y con él su obra, sino, muere. En ocasiones lo comparo con el pintor que nunca da por finalizada su obra. ¿Cuando dar el último toque a la obra?. La visión del artista siempre puede ver que necesita algo más para finalizar esa obra. Hay una búsqueda continua de tu propio estilo y nunca se llega a culminar. Puedes llegar a hacer una gran versión, una gran composición, pero en otro momento, en directo o en tu habitat de estudio del instrumento puede surgir otra manera de hacer que te cautive más. Por eso también defiendo mucho hacer versiones e incorporarlas en esa búsqueda de un estilo propio porque es uno de los grandes aprendizajes del músico. Y también ahora que me enfrento a un primer disco de composiciones propias después de años de tocar en grupos y en solitario versiones, me surge más que nunca la reflexión de qué tipo de pianista soy.

Como decía antes, me gusta tocar blues pero para captar su espíritu (a parte de que me lo paso genial tocando blues!); me gustan las grandes standard's de jazz porque me ofrecen sabiduría en sus melodías y armonías tan llenas de vida y libertad... así veo el jazz, como una especie de libertad musical que nunca suena igual. Y de esta manera es cuando llego al momento de sentarme y tocar mis piezas, mis humildes bocetos musicales utilizando todos los lenguajes hasta el momento adquiridos. Y es entonces cuando llego a la conclusión de que simplemente soy un pianista que ofrece música de piano. Sí, simple, pero, que maravilloso sonido nos otorga un instrumento como el piano!

1 comentario:

  1. Se transmite o no se transmite, la técnica perfecta viene a ser un regalo extra que no hace más válido a un pianista.

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